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06 Feb, 2021 ⏱️ 9 min de lectura

Tras los pasos de Miyamoto Musashi

Tras los pasos de Miyamoto Musashi

Tras los pasos de Miyamoto Musashi


Cuando decidí recorrer Japón en busca de los lugares icónicos de la cultura Samurai, hubo un trazado en la ciudad de Kioto que me impacto mucho y que hoy traigo a las páginas de Bugeisha. Hablo de los sitios donde se llevaron a cabo los combates del legendario Samurai errante Miyamoto Musashi contra los integrantes del clan Yoshioka.

 

Primer duelo

Comencemos por el principio. En su recorrido de perfeccionamiento por Japón (Musha Sugyo), Miyamoto Musashi desafió al mejor guerrero del famoso clan Yoshioka de nombre Yoshioka Seijuro. El reto fue honorablemente aceptado y  fue entonces como establecieron encontrarse en un templo en las afueras de Kioto conocido como Jobon Rendaiji ubicado en la zona norte de Kioto. Este templo budista de la secta Shingon, originalmente se llamaba Koryu ji y desde el año 960, adoptó el nombre con el que se lo conoce en la actualidad. En los años de Musashi, el templo tenía unas dimensiones mucho más grandes de las que tiene actualmente. El duelo se llevó a cabo en los terrenos de este templo el 8 de marzo de 1604. Musashi tenía, en ese entonces, poco más de 20 años. El samurái errante comenzó en este duelo a utilizar la estrategia de llegar tarde para poner nervioso a su adversario. Incluso llegó a excusarse de que no se iba a presentar aduciendo que tenía fiebre. Furioso, Seijuro mandó a un emisario a que lo fuera a buscar y a exigirle que se presentara al combate como sea. Con muchas horas de retraso, Musashi apareció finalmente montado en un palanquín y cubierto con una manta que dejo caer al suelo al mismo tiempo que exhibía su sable de madera. Miyamoto Musashi era un hombre alto para la época con sus 1,80 mts y con un aspecto muy descuidado que en nada hacía pensar en él, como un samurái. Verlo bajar del palanquín debe haber resultado intimidante o por lo menos desconcertante para Seijuro. Ambos contendientes portaban sus bokuto, ya que habían establecido que el ganador sería el que asestara el primer golpe certero. Golpe que entró Musashi, lastimando seriamente a Seijuro en la cabeza. Es uno de los primeros combates donde Musashi no mata a su adversario, quien después de este duelo, se retiraría a un templo para terminar sus días como monje zen. Jobon Rendaiji actualmente se limita a un pequeño y agradable recinto con apacibles y solitarios jardines, ya que no es una atracción turística en absoluto.

           Debo reconocer que fue uno de los lugares que mas me costó identificar, debido a que no hay mayores referencias al primer duelo con los Yoshioka. Ante la infructuosa búsqueda de información, debí pedir asistencia a un monje y mencionar “Miyamoto Musashi” para que, traductor mediante, me explicara que efectivamente allí había sido el duelo, pero no se sabía exactamente dónde. Que el templo en la antigüedad era mucho más grande y que quizá el lugar exacto, ahora sea parte de la urbanización del barrio.

Pero sus enfrentamientos con el clan Yoshioka no acabarían ese día, ya que el resto de la familia buscaría vengar tan resonante derrota con resultados mucho más luctuosos, por cierto.

 

 

 

Segundo duelo

Continué con mi recorrido hacia el sector sur de la ciudad, más precisamente hacia el templo Sanjusangendo donde  Miyamoto Musashi libra su segundo duelo contra otro integrante de la familia Yoshioka. Este templo fundado en el año 1164 es fácilmente distinguible por contar con la estructura de madera más larga de todo Japón. Un edificio de 120 metros de largo que alberga las 1001 figuras de la diosa Kannon. En este caso Musashi se enfrentó a Yoshioka Denshichiro Naoshige, el hermano de Yoshioka Seijuro, quien retó a Musashi para lavar el honor de la familia. En este caso Musashi nuevamente se presentó al duelo con mucho retraso con la misma finalidad de poner nervioso a su adversario. Denshichiro también cayó en la trampa y preso de la furia se abalanzó sobre el ronin con su bokuto de un metro y medio, arma que en el transcurso del duelo, Musashi le arrebató de las manos y con el cual, golpea a Denshichiro hasta que finalmente muere.

      En el museo que hay dentro del templo, hay una imagen con una representación de este duelo.

 

 

Tercer duelo

Aun quedaba un duelo más de los librados por Musashi contra el clan Yoshioka así que me trasladé hacia el sector noreste de la ciudad para visitar el Santuario Hachidai Jinja. Este santuario shinto, fue fundado en el año 1234. Al traspasar el torii de piedra de la entrada, subí por un sendero arbolado hasta llegar a la edificación principal. Como tantos otros lugares santos de este país que no son atracciones turísticas, aquí tampoco suele haber mucha gente.

Recordemos que Musashi durante su estadía en Kioto, ya había combatido contra los dos líderes de la familia Yoshioka. Familia famosa por sus habilidades con la espada, aunque no pudieron con el misterioso samurái vagabundo. Ante el deshonor sufrido por sus parientes, toma la posta el más joven integrante de la misma, Yoshioka Matashichiro, quien lo reta a duelo para salvar el honor de su apellido. Mala decisión…

          Se pactó el nuevo duelo en un descampado con un pequeño bosque de pinos a unos 300 metros del Santuario Hachidai. Caminando hacia el lugar fijado, Musashi de repente se sintió muy preocupado, sabiendo el peligro al que se enfrentaba. Sabía que Matashichiro no iba a ir solo. En su trayecto hacia el lugar del duelo, pasó por la puerta del santuario, e inmediatamente entró con la intención de orar por su victoria. Fue en ese momento, mientras estaba postrado ante el altar, cuando el guerrero sintió una gran vergüenza por lo que estaba haciendo. Se paró rápidamente, entendiendo que podía venerar a los dioses y a los budas, pero su espíritu guerrero sabía que no podía contar con ellos. Y siguió su camino.

Esa vivencia quedaría finalmente plasmada en su obra literaria “Dokkodo” o “La Vía que hay que seguir solo”

Musashi finalmente llegó al descampado que en la actualidad es un apacible barrio de Kioto. A diferencia de las otras dos veces, en esta oportunidad, el ronin originario del poblado de Miyamoto, llegó mucho antes de la hora fijada para el duelo y se escondió, trepado a un pino que había en el lugar. En su famoso libro Gorin No Sho o “El Libro de los Cinco Anillos” escribiría lo siguiente basado en este encuentro:

“Es nefasto hacer varias veces lo mismo en un combate. Puedes hacerlo dos veces, pero nunca tres”


Se ve entonces, que este duelo en realidad, era en una emboscada por parte de ambos contendientes. La familia Yoshioka en presentarse con un séquito de guerreros acompañando al joven Matashichiro y con la única intención de matar a Musashi para limpiar el honor familiar, y por el lado de Musashi, el permanecer oculto arriba de un pino hasta que llegaran los adversarios. Como sea, al ver a Matashichiro, Musashi saltó del árbol y lo mató, para luego abrir su retirada acabando también con varios de los integrantes de la escuela Yoshioka y ocultarse finalmente de sus numerosos perseguidores. Con la muerte del último Yoshioka, la escuela de esgrima empezó a desaparecer como tal, mientras la figura de Musashi se agigantaba como guerrero imbatible…

       El lugar exacto del combate se conoce como Ichijo ji Sagari Matsu. Actualmente es una plazoleta en el medio del tranquilo vecindario. En el pequeño espacio verde, hay un monolito grabado y algunos arbustos. El pino que se ve al lado de una piedra ornamental, es un retoño del pino del que saltó Musashi, aunque aún se conservan partes del tronco original en el Hachidai jinja junto una estatua de un joven Miyamoto Musashi con sus dos sables.

Musashi escribiría en sus libros posteriores, muchos conceptos sobre la estrategia del combate contra numerosos adeptos, basado en lo vivido ese día frente al último Yoshioka. Y me permito pensar que fue en ese momento, cuando se dio verdadera cuenta, del valor de blandir dos sables en vez de uno, estando en combate. Podría estar hablando entonces, de ese combate como la génesis del sistema Nito Ryu, que en su madurez lo renombraría como Niten Ichi Ryu.

 

Texto y fotografías: Jorge Orpianesi

Artes Marciales Japonesas

Extractado del libro “La Ruta del Samurai, Japón para Budokas”